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Night of Dread

hace 21 horas
3 min de lectura

Crónica y fotogalería por André Escobar-Linares



Nunca me había encontrado con diferentes caras del miedo hasta el sábado 24 de octubre de 2026. Ese día empezó tranquilo, desayuné con mi pareja, revisé el clima, salí por una fría caminata otoñal y planifiqué el resto del sábado. Dentro de los planes estaba primero ir a ver una selección de cortometrajes latinoamericanos organizados por el HCHC (Hispanic Canadian Heritage Council), nada memorable, una pobre selección con una o dos excepciones. Después seguía el evento principal del día del cual sabía poco, “queman marionetas grandísimas a propósito de halloween”, me comentó una amiga al describir el evento.


Llegamos a Dufferin Grove Park a eso de las 6 de la tarde. Había muchísima gente en familia, la mayoría disfrazados. Nos acercamos a una casa comunal más o menos al centro del parque, en donde inanimadas todavía, habían cadavéricas marionetas de todos tamaños, unas ciertamente grandes. Luego, seguimos caminando por el parque asimilando la multitud, reconociendo disfraces trillados y otros indescifrables, poco tiempo después los organizadores y colaboradores de la compañía Clay and Paper Theater nos pedían que nos juntáramos a la multitud estratégicamente posicionada en frente de una de las salidas del parque, a lo cual accedimos. A lo lejos, una batucada se acercaba y cuando coincidió con el gentío que formábamos, empezó el desfile. 


Recorrimos el perímetro del parque, el sol estaba en su ocaso haciendo que todo rimara, las hojas rojizas y muertas, los niños, los viejos, las alegrías y el miedo. Terminó el desfile por el vecindario circundante, y empezó la presentación de las distintas marionetas que llevaban por nombre un miedo en específico. Pensé en ese momento, en medio del evento, sobre la gran labor que la compañía de teatro estaba ejecutando y naturalmente me documenté sobre ello después.


Supe que la compañía que tiene como director y fundador a David Anderson, quien ha expresado en entrevistas con otros medios periodísticos que su intención al fundar la compañía teatral era transmitir mensajes sobre las injusticias sociales de la actualidad de una manera sencilla, fácil de entender para todo tipo de público y con enfoque infantil. La compañía ha tenido una trayectoria muy consistente desde 1994, sus puestas en escena a propósito de los solsticios son populares entre la gente progre del centro de Toronto. Night of Dread (La noche del miedo) y Day of Delight (Día del encanto) destacan. 


Los miedos que estaban presentando en forma de marionetas gigantes me parecieron personajes muy atinados, es decir, presentaban miedos que tienen una presencia muy grande en millones de personas en la actualidad, como “El Miedo a los Oligarcas”, que hace pensar en el auge fascista en latinoamérica, o “El Miedo a la Guerra” que remonta a las recientes imágenes barbáricas de las masacres en palestina o “El Miedo al Venenoso Poder” que hace recordar a la vileza con que las cúpulas de personas billonarias asientan la opresión, la aniquilación y el dominio total sobre otro ser humano y lo creen su derecho. 


Definitivamente, me encontré con personajes terroríficos hechos de papel, cables y pintura,  marionetas gigantes que materializaron las más profundas bajezas y horrores humanos, sí, pero también observaba lo frágiles que son ante el fuego voraz de una comunidad que decide vencerlos con el regalo de Prometeo. 


El evento terminó y regresamos a casa con mi pareja. Después de tan álgido momento en donde se ponen enfrente fuertes temores, llegó, mediante el fuego, una tranquilidad más profunda que con la que comencé el día.



 
 
 

1 comentario


Invitado
hace 29 minutos

Me transporté, excelente crónica y fotogalería

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